Cali impulsa debate sobre el futuro de
Cali, 21 de abril de 2026. — Ante la jurisdicción contencioso administrativa fue radicada una acción popular que busca la reubicación de la Base Aérea Marco Fidel Suárez fuera del perímetro urbano de Cali, en una iniciativa que pone sobre la mesa el debate sobre seguridad, urbanismo y visión de ciudad.
La acción fue presentada por el exconcejal Juan Martín Bravo Castaño contra el Ministerio de Defensa Nacional y la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC), con el propósito de proteger derechos colectivos como la seguridad y salubridad públicas, el goce del espacio público, el ordenamiento territorial y el equilibrio ecológico.
En el documento se advierte que la operación de una base militar en una zona urbana densamente poblada representa un riesgo permanente para la comunidad, no solo por la naturaleza de sus actividades, sino por su condición de objetivo estratégico en el marco del conflicto. Como antecedente, se menciona el atentado ocurrido el 21 de agosto de 2025 en inmediaciones de la base, que dejó víctimas fatales y decenas de heridos, evidenciando que la amenaza es real y no hipotética.
Bravo Castaño señaló que “no se trata de un riesgo eventual, sino de una amenaza real que ya se materializó y que hoy sigue poniendo en peligro a miles de caleños que viven alrededor de esta instalación militar”.
La iniciativa, sin embargo, trasciende el plano jurídico y plantea una apuesta de transformación urbana. Según explicó el accionante, “Cali merece pensar en grande y transformar este espacio en un pulmón verde que mejore la calidad de vida de la ciudad y recupere el espacio público para la gente”.
En esa misma línea, se propone que este espacio se proyecte como un nuevo epicentro cultural. El Salsódromo, uno de los eventos más emblemáticos de la ciudad, requiere —según la propuesta— un escenario acorde con su proyección nacional e internacional. “El Salsódromo merece un escenario a la altura de su potencial, y la pista de la base aérea, con sus 1.8 kilómetros, es el lugar ideal para consolidar un espacio similar al Sambódromo de Río de Janeiro”, afirmó.
A mediano y largo plazo, la acción plantea la posibilidad de reubicar la base aérea en una zona que no genere riesgos para la población civil, permitiendo así desarrollar en el área actual una infraestructura permanente dedicada a la cultura, el arte y la música. “Este no es solo un debate de seguridad, es una oportunidad histórica para convertir este espacio en un gran proyecto de ciudad, donde convivan la cultura, el arte y un gran pulmón verde para Cali”, agregó Bravo Castaño.
El caso fue asignado al Juzgado 3 Administrativo de Cali, que será el encargado de analizar los argumentos y definir si hay lugar a ordenar medidas para proteger los derechos colectivos invocados o avanzar hacia una eventual reubicación de la base aérea.
La discusión queda abierta: entre la seguridad nacional y el desarrollo urbano, Cali enfrenta una decisión de alto impacto sobre el uso de uno de sus espacios más estratégicos.